Wikileaks: La cita fue hecha por el ex Ministro del Interior de Argentina Aníbal Fernández en 2007.
La Prensa - 11 de abril.- El diario argentino La Nación publicó ayer una nota titulada “Críticas furibundas a Paraguay, Bolivia y Perú” con base en unos cables de WikiLeaks, a los que ese medio bonaerense tuvo acceso.
El mencionado rotativo transcribió ayer afirmaciones hechas por el actual jefe de Gobierno argentino y ex titular de las carteras del Interior y de Justicia: “¿Bolivia? Un país con actitudes ‘esquizofrénicas’. ¿Paraguay? Un país ‘de plástico’. ¿Y el peor de todos cuando se trata de la cocaína? Ninguno de los dos, ni tampoco Colombia”, aseguró en referencia a Perú.
LA LUCHA INTERNA. La Nación adjuntó, a su edición electrónica, los cables de WikiLeaks, que fueron enviados por la Embajada de Estados Unidos en Argentina a Washington.
El 27 de junio de 2006, las autoridades diplomáticas se reunieron con José Granero, director de la Secretaría de Promoción para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), entidad equivalente al Viceministerio de Defensa Social en Bolivia.
La legación estadounidense tenía reportes de que el Ministerio del Interior, entonces dirigido por Aníbal Fernández, había ordenado a las agencias provinciales federales argentinas responsables de la lucha antidrogas no colaborar a la Sedronar.
“Granero admitió que las luchas internas en el aparato burocrático (Gobierno) pudieron haber contribuido para que el Ministro del Interior imparta esa instrucción”.
Es una traducción libre del documento recibido en la capital de EEUU, que pone de manifiesto una inquietud.
LA “ESQUIZOFRENIA”. El 6 de octubre de 2007, el entonces ministro del Interior, Aníbal Fernández, en conversación con el embajador de EEUU, Earl Anthony Wayne, “expresó que su Gobierno presta gustoso cooperación al Gobierno de Bolivia en el área del cumplimiento de las leyes antidrogas, pero no en el campo de la erradicación de plantaciones ilegales.
“El Embajador preguntó, entonces, acerca de la experiencia argentina en su trabajo coordinado con Bolivia. Fernández expresó que escuchó al presidente Evo Morales, durante un encuentro con Kirchner (Néstor, fallecido ex mandatario del país vecino). Señaló que, aunque Morales defiende la hoja de coca, no apoya la producción de cocaína”.
Ante ello, Wayne observó que ésa es una posición contradictoria y se preguntó cómo es posible que se incremente la producción de hoja de coca sin que crezca la de cocaína.
“Fernández cedió ante ese punto y calificó las políticas de erradicación del Gobierno boliviano como ‘esquizofrénicas’. Sin embargo, señaló que cree que Morales espera firmar acuerdos de cooperación antidrogas”.
Entre esos convenios, Fernández anotó que el Gobierno de Bolivia considera la posibilidad de compartir informes de inteligencia sobre el tema y en caso de aceptarlo, viajaría de inmediato a La Paz para firmar los documentos que sean necesarios.
Los cables de WikiLeaks ponen en evidencia la preocupación de Washington por el crecimiento del narcotráfico en la región limítrofe boliviano-argentina.
Sedronar rechazó legalizar importación de hoja de coca
El director de la Secretaría de Prevención de la Drogadicción, José Granero, se opuso a que el ex presidente argentino Néstor Kirchner acepte el pedido de Evo Morales para levantar la prohibición de importar hoja de coca y sus derivados, algo que impide la Convención sobre Estupefacientes, suscrita en Viena en 1961.
El cable remitido por la Embajada de Estados Unidos a Wahington señala que “Granero enfatizó en que legalizar la importación de hoja de coca y sus derivados violará una ley que data de 1976”.
Ante el Embajador de EEUU y los jefes de la DEA en Argentina, “Granero opinó que cualquier intento de despenalizar la importación de hoja de coca y sus derivados sería inconstitucional, a menos que se cambie previamente las leyes”.
La legación diplomática calificó al zar antidrogas argentino como “un amigo y antiguo colaborador de Kirchner”, que “se mostró claramente contrario a que esos propósitos sean aceptados por el Gobierno” argentino.
De acuerdo con el mensaje cifrado remitido desde Buenos Aires al Departamento de Estado, el zar argentino antidrogas “lamentó” que diversas autoridades gubernamentales se muestren abiertamente a favor del pedido formulado por Evo Morales.
“Perú es el país que más preocupa”
En una parte del mensaje enviado a Washington por su Embajada en Buenos Aires en octubre de 2007, se lee que el entonces ministro del Interior de Argentina, Aníbal Fernández, “señaló que cuando se trata de asuntos relativos al narcotráfico en la región, se siente más preocupado por Perú que por Bolivia”.
De acuerdo con el documento, Fernández “indicó que el presidente peruano, (Alan) García, le reveló que muchos de los peruanos menos deseables emigraron a Argentina. Añadió que el número de los bolivianos encarcelados en Argentina por crímenes relativos al tráfico de drogas es superado por el de peruanos”.
En la frontera argentino-boliviana se advirtió un notable incremento de la actividad ilícita del narcotráfico desde 2006.
Para destacar
Entre 2006 y 2008, se desató una lucha interna en el Gobierno argentino, que reflejó las pugnas del Partido Justicialista (PJ).
Las luchas internas del justicialismo alcanzaron el ámbito de la lucha contra el narcotráfico.
El entonces ministro del Interior, Aníbal Fernández, ordenó a las agencias provinciales responsables de la lucha contra el narcotráfico que no coordinen sus actividades con la Secretaría de Promoción para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar).
El cable de WikiLeaks señala que “Granero mantiene una constante lucha con el ministro Fernández porque éste debilitó la acción de las agencias provinciales que combaten al narcotráfico en un momento en el que las evidencias sugieren que se ha incrementado el flujo de cocaína de Bolivia”.
Gabriel Abboud, secretario asistente de José Granero en la Sedronar, informó al Embajador de Estados Unidos y las autoridades de la DEA que “por varios meses” una representación de esa entidad en Salta no pudo funcionar debido a que Gendarmería eludía a las personas designadas para ponerla en funcionamiento, debido a las órdenes que recibió en sentido de no coordinar actividades con la Secretaría nacional.
Los representantes diplomáticos de Estados Unidos en Argentina visitaron las provincias argentinas de Salta y Jujuy, fronterizas con Bolivia, de donde se llevaron la impresión de que el narcotráfico “ha empeorado considerablemente desde una anterior visita, en 2005”.
Los visitantes recibieron testimonios de personal de Gendarmería (policía fronteriza) y Aduanas, que admitió el incremento de la presencia de narcotraficantes bolivianos y colombianos en esa región.
La Prensa - 11 de abril.- El diario argentino La Nación publicó ayer una nota titulada “Críticas furibundas a Paraguay, Bolivia y Perú” con base en unos cables de WikiLeaks, a los que ese medio bonaerense tuvo acceso.
El mencionado rotativo transcribió ayer afirmaciones hechas por el actual jefe de Gobierno argentino y ex titular de las carteras del Interior y de Justicia: “¿Bolivia? Un país con actitudes ‘esquizofrénicas’. ¿Paraguay? Un país ‘de plástico’. ¿Y el peor de todos cuando se trata de la cocaína? Ninguno de los dos, ni tampoco Colombia”, aseguró en referencia a Perú.
LA LUCHA INTERNA. La Nación adjuntó, a su edición electrónica, los cables de WikiLeaks, que fueron enviados por la Embajada de Estados Unidos en Argentina a Washington.
El 27 de junio de 2006, las autoridades diplomáticas se reunieron con José Granero, director de la Secretaría de Promoción para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), entidad equivalente al Viceministerio de Defensa Social en Bolivia.
La legación estadounidense tenía reportes de que el Ministerio del Interior, entonces dirigido por Aníbal Fernández, había ordenado a las agencias provinciales federales argentinas responsables de la lucha antidrogas no colaborar a la Sedronar.
“Granero admitió que las luchas internas en el aparato burocrático (Gobierno) pudieron haber contribuido para que el Ministro del Interior imparta esa instrucción”.
Es una traducción libre del documento recibido en la capital de EEUU, que pone de manifiesto una inquietud.
LA “ESQUIZOFRENIA”. El 6 de octubre de 2007, el entonces ministro del Interior, Aníbal Fernández, en conversación con el embajador de EEUU, Earl Anthony Wayne, “expresó que su Gobierno presta gustoso cooperación al Gobierno de Bolivia en el área del cumplimiento de las leyes antidrogas, pero no en el campo de la erradicación de plantaciones ilegales.
“El Embajador preguntó, entonces, acerca de la experiencia argentina en su trabajo coordinado con Bolivia. Fernández expresó que escuchó al presidente Evo Morales, durante un encuentro con Kirchner (Néstor, fallecido ex mandatario del país vecino). Señaló que, aunque Morales defiende la hoja de coca, no apoya la producción de cocaína”.
Ante ello, Wayne observó que ésa es una posición contradictoria y se preguntó cómo es posible que se incremente la producción de hoja de coca sin que crezca la de cocaína.
“Fernández cedió ante ese punto y calificó las políticas de erradicación del Gobierno boliviano como ‘esquizofrénicas’. Sin embargo, señaló que cree que Morales espera firmar acuerdos de cooperación antidrogas”.
Entre esos convenios, Fernández anotó que el Gobierno de Bolivia considera la posibilidad de compartir informes de inteligencia sobre el tema y en caso de aceptarlo, viajaría de inmediato a La Paz para firmar los documentos que sean necesarios.
Los cables de WikiLeaks ponen en evidencia la preocupación de Washington por el crecimiento del narcotráfico en la región limítrofe boliviano-argentina.
Sedronar rechazó legalizar importación de hoja de coca
El director de la Secretaría de Prevención de la Drogadicción, José Granero, se opuso a que el ex presidente argentino Néstor Kirchner acepte el pedido de Evo Morales para levantar la prohibición de importar hoja de coca y sus derivados, algo que impide la Convención sobre Estupefacientes, suscrita en Viena en 1961.
El cable remitido por la Embajada de Estados Unidos a Wahington señala que “Granero enfatizó en que legalizar la importación de hoja de coca y sus derivados violará una ley que data de 1976”.
Ante el Embajador de EEUU y los jefes de la DEA en Argentina, “Granero opinó que cualquier intento de despenalizar la importación de hoja de coca y sus derivados sería inconstitucional, a menos que se cambie previamente las leyes”.
La legación diplomática calificó al zar antidrogas argentino como “un amigo y antiguo colaborador de Kirchner”, que “se mostró claramente contrario a que esos propósitos sean aceptados por el Gobierno” argentino.
De acuerdo con el mensaje cifrado remitido desde Buenos Aires al Departamento de Estado, el zar argentino antidrogas “lamentó” que diversas autoridades gubernamentales se muestren abiertamente a favor del pedido formulado por Evo Morales.
“Perú es el país que más preocupa”
En una parte del mensaje enviado a Washington por su Embajada en Buenos Aires en octubre de 2007, se lee que el entonces ministro del Interior de Argentina, Aníbal Fernández, “señaló que cuando se trata de asuntos relativos al narcotráfico en la región, se siente más preocupado por Perú que por Bolivia”.
De acuerdo con el documento, Fernández “indicó que el presidente peruano, (Alan) García, le reveló que muchos de los peruanos menos deseables emigraron a Argentina. Añadió que el número de los bolivianos encarcelados en Argentina por crímenes relativos al tráfico de drogas es superado por el de peruanos”.
En la frontera argentino-boliviana se advirtió un notable incremento de la actividad ilícita del narcotráfico desde 2006.
Para destacar
Entre 2006 y 2008, se desató una lucha interna en el Gobierno argentino, que reflejó las pugnas del Partido Justicialista (PJ).
Las luchas internas del justicialismo alcanzaron el ámbito de la lucha contra el narcotráfico.
El entonces ministro del Interior, Aníbal Fernández, ordenó a las agencias provinciales responsables de la lucha contra el narcotráfico que no coordinen sus actividades con la Secretaría de Promoción para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar).
El cable de WikiLeaks señala que “Granero mantiene una constante lucha con el ministro Fernández porque éste debilitó la acción de las agencias provinciales que combaten al narcotráfico en un momento en el que las evidencias sugieren que se ha incrementado el flujo de cocaína de Bolivia”.
Gabriel Abboud, secretario asistente de José Granero en la Sedronar, informó al Embajador de Estados Unidos y las autoridades de la DEA que “por varios meses” una representación de esa entidad en Salta no pudo funcionar debido a que Gendarmería eludía a las personas designadas para ponerla en funcionamiento, debido a las órdenes que recibió en sentido de no coordinar actividades con la Secretaría nacional.
Los representantes diplomáticos de Estados Unidos en Argentina visitaron las provincias argentinas de Salta y Jujuy, fronterizas con Bolivia, de donde se llevaron la impresión de que el narcotráfico “ha empeorado considerablemente desde una anterior visita, en 2005”.
Los visitantes recibieron testimonios de personal de Gendarmería (policía fronteriza) y Aduanas, que admitió el incremento de la presencia de narcotraficantes bolivianos y colombianos en esa región.

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