lunes, 21 de marzo de 2011

Los aliados destruyen defensa antiaérea libia

Conflicto. El Gobierno de Gadafi decretó ayer un cese el fuego, pero Estados Unidos lo calificó como “una farsa”. Las fuerzas aliadas impusieron en Libia una zona de exclusión aérea, como resolvió la ONU

El Deber - 21 de marzo.- La coalición internacional se prepara para una nueva fase en su ofensiva en Libia, iniciada la víspera bajo el mandato de la ONU, con el fin de detener la sangrienta represión de una revuelta sin precedentes contra el régimen de Muamar al Gadafi.

La primera fase de ataques aéreos es “un éxito” y permitió instaurar una zona de exclusión aérea, declaró ayer el máximo oficial estadounidense, Michael Mullen, asegurando que las tropas leales a Gadafi ya no avanzan hacia Bengasi, feudo de la rebelión, a unos 1.000 km al este de Trípoli.

La coalición, liderada por Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, pasó a la ofensiva el sábado bombardeando por aire y mar objetivos militares libios para tratar de detener la represión de la revuelta lanzada el 15 de febrero contra el régimen del coronel Gadafi.

Tras haberse comprometido el viernes a un alto el fuego que no fue respetado, el régimen libio renovó el anuncio anoche al asegurar que cesarán las hostilidades.  El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, aseguró ayer que espera que Libia cumpla su promesa.

Para el consejero del presidente estadounidense, Barack Obama, para la Seguridad Nacional, Tom Donilon, el nuevo alto el fuego “era una mentira” o fue “inmediatamente violado” por las fuerzas de Gadafi debido a que por la noche se oyeron fuertes explosiones en la capital libia.

Un edificio administrativo situado en el complejo residencial de Gadafi en Bab el Aziziya fue destruido por un misil.

“Nosotros somos los victoriosos, vosotros los vencidos. Jamás abandonaremos el campo de batalla, pues defendemos nuestra tierra y dignidad", dijo el líder libio en un mensaje audio, el segundo desde el inicio el sábado de la operación militar internacional, lanzada en virtud de la resolución 1973 de la ONU, adoptada el jueves.

Gadafi, en el poder desde hace casi 42 años, predijo además una “larga guerra”, agregando que "todo el pueblo libio está armado", y "vencerá".
Las fuerzas de la coalición prosiguieron ayer la operación militar, llamada ‘Odisea del Amanecer’ por el Pentágono.

Italia, Bélgica y España anunciaron que participarán en la operación y otros países árabes, como Qatar y Emiratos Árabes Unidos, se sumarán, según el Reino Unido. Cuatro cazas Tornado italianos ya participaron ayer. Francia, el primer país que intervino el sábado en Libia, hizo zarpar ayer del puerto de Toulon a su porta-aviones ‘Charles de Gaulle’.

Después de la primera ola de ataques contra las defensas antiaéreas y los vehículos blindados cerca de las líneas de los insurgentes, la próxima fase consistirá, según el almirante Mike Mullen, en atacar las líneas de aprovisionamiento de las fuerzas de Gadafi para limitar su capacidad de combate. “Sus fuerzas están dispersadas entre Trípoli y Bengasi y vamos a tratar de cortar el apoyo logístico desde mañana (por hoy)”, dijo.


Servicios de inteligencia en acción
Los servicios de inteligencia militar de los países de la coalición, como EEUU, Reino Unido o Francia, acumularon datos sobre el armamento libio, utilizado para dirigir los primeros ataques aéreos, explicó un exresponsable de un servicio de inteligencia militar occidental y que pidió el anonimato.
Las primeras incursiones aéreas de los bombarderos furtivos estadounidenses B2, los Tornado británicos y los Mirage franceses así como los misiles Tomahawk lanzados desde los buques de guerra buscaban dejar "sorda, ciega y muda" a la defensa libia destruyendo sus radares, sus sistemas de comunicaciones y sus baterías de misiles tierra-aire.
Desde hace años, los satélites espía occidentales sobrevuelan a diario, entre otros lugares, el territorio libio para fotografiar los sitios militares.
A 700 km de altura, un satélite puede fotografiar una base aérea (aviones, radares, baterías de misiles antiaéreos) con una resolución de unas decenas de centímetros.
En el Mediterráneo, los buques espía de la Marina estadounidense interceptaron y grabaron las frecuencias emitidas por los radares de vigilancia, de guiado y de “adquisición”, que permiten “fijar el blanco” de los aviones adversos y destruirlos con misiles.
Todas esas informaciones fueron grabadas en un banco de datos informático puesto a disposición por los países de la coalición, indicó la fuente.


   Las víctimas  
- Gobierno. Un funcionario de Salud afirmó que el número de muertos en Libia, como resultado de los ataques de las fuerzas occidentales subió de 48 a 64, según el Gobierno. 


- Pentágono. Indicó no tener constancia de que haya víctimas civiles en las zonas bombardeadas y cifró en "docenas" las tropas libias que podrían haber fallecido en Bengasi.

- Consejo. Abdelhafid Ghoga, portavoz del consejo transitorio libio, órgano político de los rebeldes, dijo que unas 8.000 personas murieron desde el inicio, en febrero, de la revolución en Libia.
 

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