jueves, 10 de febrero de 2011

Denuncian que ex Ministra vende azúcar en sus casas de El Alto

Pesquisa: Un equipo de ATB llegó hasta la casa de Antonia Rodríguez para verificar la existencia de sacos de azúcar.

La Prensa - 10 de febrero.- Un equipo de prensa de la Red ATB denunció anoche que la ex ministra de Desarrollo Productivo Antonia Rodríguez vende azúcar en dos casas de su propiedad localizadas en la Villa 1 de Mayo de la ciudad de El Alto.

“No estamos vendiendo. Es (azúcar) para la Asociación del Señor Primero de Mayo”, atinó a responder Rodríguez cuando los periodistas del canal de televisión la abordaron en la puerta de uno de sus domicilios.

La ex autoridad, que acompañó al presidente Evo Morales durante un año, invitó a los periodistas a visitar un ambiente de su casa donde se observó dos bolsas de azúcar y a dos mujeres, una de las cuales explicó que pagó el mismo precio fijado por la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) de 375 bolivianos por quintal.

Durante una cobertura iniciada a primera hora de la mañana de ayer, los periodistas de ATB recogieron la denuncia anónima de una persona que informó de la venta de azúcar en el domicilio de Rodríguez.

Durante varias horas, las cámaras grabaron imágenes de una vagoneta y una camioneta que ingresaron y luego abandonaron el domicilio de Rodríguez con azúcar. La ex ministra dirigió el Despacho de Desarrollo Productivo, que tiene bajo su tuición a Emapa. Desde esas funciones adoptó decisiones, como el incremento del precio del azúcar en una oportunidad y las políticas de comercialización del producto para combatir el contrabando y la especulación.

En su despacho nacieron las directrices para que Emapa ampliara sus tareas e ingresara en la venta de azúcar, una decisión que es resistida por los vendedores de alimentos.

Un reportero de la red ATB se aproximó a la ex Ministra cuando apareció en el portal de su domicilio, y le preguntó por la venta de azúcar en el lugar.

“...Me tienen que demostrar (que hubo una venta)”, dijo cambiando su actitud amable por una menos cordial. A continuación le informó que había imágenes de la entrada y salida de vehículos, a lo que Rodríguez respondió invitándolo a pasar a su domicilio.

Explicó que el azúcar pertenecía a la Asociación Artesanal Boliviana Señor de Mayo (Asarbolsem) y que se la distribuía entre sus afiliados.

Rodríguez mostró que sólo le quedaban dos quintales luego de la distribución a los artesanos, según un reporte de la Agencia de Noticias ANF.

Desde su despacho, y cuando comenzó la crisis del azúcar, se promovió una política de sanción a la acumulación de azúcar, al agio, la especulación y el contrabando de este producto.

Roberto de la Cruz, asambleísta departamental por el Movimiento al Socialismo (MAS) y vecino de la ciudad de El Alto, afirmó que duda del hecho, pero pidió a las autoridades competentes que investiguen la presunta venta irregular. Del mismo modo, el diputado oficialista Julio Salazar pidió una sanción de confirmarse la venta de azúcar.

Crisis alimentaria pasa factura al MAS

La crisis alimentaria que afecta a los 10 millones de habitantes cobró otra factura entre los militantes del Movimiento al Socialismo (MAS).

A principios de esta semana, la ministra de Desarrollo Productivo, Teresa Morales, destituyó de sus funciones al director ejecutivo de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Empresas Óscar Cámara.

El funcionario asumió las tareas de severo fiscalizador de las empresas públicas, y en medio de la escasez de azúcar tomó la iniciativa de controlar la producción y las existencia del producto en los almacenes de los ingenios.

Antes de dejar su cargo, emprendió una pesquisa en la Embotelladora Boliviana (Embol), envasadora de Coca-Cola, con la presunción de que esta empresa había comprado un millón de quintales de azúcar producida con diésel subvencionado.

Durante la auditoría a Embol, Cámara denunció que fue víctima de una conspiración de “grandes empresarios”, mientras la ministra de Lucha contra la Corrupción, Nardi Suxo, expresaba su disposición a investigar las denuncias contra el ex funcionario por presunta corrupción.

La caída de Cámara llegó simultáneamente con el acercamiento del Gobierno a los empresarios privados.

Antonia Rodríguez representó a un ala del oficialismo vinculada a las mujeres artesanas y fue reemplazada por la ministra Teresa Morales, de quien se afirma que pertenece a un círculo cercano al presidente Evo Morales.

Asambleístas piden investigación

Asambleístas del oficialismo y de la oposición coincidieron ayer en censurar la conducta de la ex ministra de Desarrollo Productivo Antonia Rodríguez de vender azúcar en sus domicilios de la ciudad de El Alto, e indicaron que esa situación debería ser investigada de acuerdo con la Ley Anticorrupción Marcelo Quiroga Santa Cruz.

El jefe de bancada de diputados por el Movimiento al Socialismo (MAS), Edwin Tupa, dijo que si la ex autoridad incurrió en una ilegalidad debería ser castigada, remitiéndose a las palabras que el presidente Evo Morales ha sugerido.

“Si es de nuestro Gobierno, debe ser castigada doblemente. Expulsada por un lado y sancionada por la ley que tiene nuestro país. Eso es lo que va a hacer el Gobierno Nacional, mucho más cuando somos autoridades, no podemos estar incurriendo en este tipo de ilegalidades y actos de corrupción”, dijo a la Agencia de Noticias Fides (Fides).

Por su parte, la diputada por el Movimiento sin Miedo (MSM) Marcela Revollo lamentó lo sucedido al considerar que esa situación es parte de la cadena de corrupción que surge cuando el Estado se dedica a comercializar alimentos.

“El comercio de alimentos ha creado cadenas de corrupción y, lamentablemente, esto no está sujeto a la buena o mala voluntad de los funcionarios. Aquí debe operar la Ley Marcelo Quiroga y todos los sistemas de sanción a autoridades que, haciendo uso y abuso de su relación con el Gobierno, o en su condición de ex autoridades, están comercializando recursos o que se han comprado a nombre de la población boliviana”, afirmó la parlamentaria Revollo.

Para destacar

Rodríguez ingresó al equipo de colaboradores del presidente Evo Morales el pasado año.

Desde su despacho se hizo llamados a evitar la acumulación y la especulación en los precios de alimentos.

Emapa es una empresa estatal que entró a la comercialización de azúcar para enfrentar el ocultamiento y la especulación.

La empresa estatal adoptó la venta de una arroba por persona para evitar la acumulación y el contrabando.

Las amas de casa formaron largas filas después del gasolinazo de diciembre pasado para proveerse de unos kilos de azúcar.

Tras el fracaso de Emapa en la venta, el Gobierno estudia su retorno a las tareas de fomento a los productores.

Insumos Bolivia tomó el lugar de Emapa al distribuir pequeñas cantidades en ventas sorpresa.

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