La Paz, 18 Enero (Erbol).- Tras la filtración del video en el que se observa a Ignacio Villa Vargas, el testigo clave del caso terrorismo, recibiendo dinero para su huída, el fiscal de la causa, Marcelo Soza, conminó a los medios de comunicación que difundieron la grabación a explicar cómo obtuvieron el documento.
“El video apareció de manera clandestina. Ahora, los (medios) que recibieron este video tendrían que dar la cara y declarar ante la Fiscalía” sobre la procedencia del material, dijo el representante del Ministerio Público.
Soza, de vacaciones hasta el 25 de enero, apareció cinco días después de la emisión del material para referirse al asunto que ha puesto en vilo al Gobierno, cuya primera reacción fue derivar las investigaciones ante las autoridades competentes. Consideró que quienes filtraron el video a los medios de comunicación se escudan en una actuación “cobarde y rehuyen ante una obligación que tienen con el país”.
Algunos medios recibieron la noche del jueves 13 de enero la grabación, en la que se ve a Villa Vargas, alias “El Viejo”, recibir 31.500 dólares supuestamente de Carlos Núñez del Prado, de quien varias fuentes reconocieron su voz.
Aunque Soza no fijó una fecha, consideró que la investigación de este nuevo elemento que alimenta al caso Rósza debe comenzar con una convocatoria a los periodistas, aunque no tuvo mayores explicaciones sobre la emisión del documento.
Al contrario, deslindó responsabilidades sobre la desaparición de Villa Vargas. Como Fiscalía “no hemos podido saber del paradero” y tenemos “documentación que se ha pasado no solamente a la Policía Nacional, sino a Migración, en distintas fechas, para que ubiquen a este ciudadano”, dijo en una comparecencia con los periodistas en La Paz.
“El Viejo” inicialmente apareció como testigo del caso terrorismo, luego fue imputado en la causa y, finalmente, se fugó del país, a pesar de la custodia de las autoridades judiciales y policiales.
El caso terrorismo se refiere a las investigaciones judiciales en relación a los intentos de Eduardo Rósza Flores, un ciudadano húngaro-boliviano, y una presunta banda terrorista de organizar un ejército irregular separatista en el país, con vínculos con representantes regionales de oposición. Aquél fue abatido el 16 de abril de 2009 junto con Michael Dwyer y Arpad Magyarosi en un operativo policial en el hotel Las Américas de Santa Cruz.
“El video apareció de manera clandestina. Ahora, los (medios) que recibieron este video tendrían que dar la cara y declarar ante la Fiscalía” sobre la procedencia del material, dijo el representante del Ministerio Público.
Soza, de vacaciones hasta el 25 de enero, apareció cinco días después de la emisión del material para referirse al asunto que ha puesto en vilo al Gobierno, cuya primera reacción fue derivar las investigaciones ante las autoridades competentes. Consideró que quienes filtraron el video a los medios de comunicación se escudan en una actuación “cobarde y rehuyen ante una obligación que tienen con el país”.
Algunos medios recibieron la noche del jueves 13 de enero la grabación, en la que se ve a Villa Vargas, alias “El Viejo”, recibir 31.500 dólares supuestamente de Carlos Núñez del Prado, de quien varias fuentes reconocieron su voz.
Aunque Soza no fijó una fecha, consideró que la investigación de este nuevo elemento que alimenta al caso Rósza debe comenzar con una convocatoria a los periodistas, aunque no tuvo mayores explicaciones sobre la emisión del documento.
Al contrario, deslindó responsabilidades sobre la desaparición de Villa Vargas. Como Fiscalía “no hemos podido saber del paradero” y tenemos “documentación que se ha pasado no solamente a la Policía Nacional, sino a Migración, en distintas fechas, para que ubiquen a este ciudadano”, dijo en una comparecencia con los periodistas en La Paz.
“El Viejo” inicialmente apareció como testigo del caso terrorismo, luego fue imputado en la causa y, finalmente, se fugó del país, a pesar de la custodia de las autoridades judiciales y policiales.
El caso terrorismo se refiere a las investigaciones judiciales en relación a los intentos de Eduardo Rósza Flores, un ciudadano húngaro-boliviano, y una presunta banda terrorista de organizar un ejército irregular separatista en el país, con vínculos con representantes regionales de oposición. Aquél fue abatido el 16 de abril de 2009 junto con Michael Dwyer y Arpad Magyarosi en un operativo policial en el hotel Las Américas de Santa Cruz.

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