miércoles, 13 de octubre de 2010

Activistas: la libertad de expresión está vigente y la democracia se profundiza

El Capítulo Boliviano de los Derechos Humanos afirma que los empresarios mediáticos y algunos sectores asumieron una posición política al impulsar la idea de que esa libertad y la democracia están muertas.  

El Cambio - 2010-10-13.- ¿Está muerta la libertad de expresión en Bolivia al igual que la democracia, tal como dicen los medios?

Representantes de derechos humanos rechazan esas “exageraciones” mediáticas y coinciden en que la democracia se profundiza y que el debate de ideas distintas sobre la ley antirracista muestra que la libertad de expresión está vigente. Es más, los activistas ven un papel de actores políticos de algunos medios de información masiva. 

Las opiniones surgieron luego de que varios gremios de la prensa, en distintos lugares del país, realizaron entierros simbólicos –y manejaron un ataúd– de la libertad de expresión y de la democracia debido, según dijeron, a la aprobación de dos artículos de la Ley de Lucha contra el Racismo y Toda Forma de Discriminación.

DEMOCRACIA VIGENTE

El representante del Capítulo Boliviano de los Derechos Humanos, Víctor Vacaflores, y la representante del Centro de Promoción de la Mujer, Claudia Espinoza, por separado, coinciden en que precisamente las manifestaciones de rechazo a la ley antirracista demuestran la plena vigencia de la democracia y el estado de derecho.

El secretario general de la Confederación Nacional de Comunidades Interculturales de Bolivia, miembro del Pacto de Unidad, Guzmán Aliaga,  considera que esos actos como el entierro simbólico de la democracia y la libertad de expresión protagonizados por algunos empresarios de la comunicación y periodistas son manifestaciones “equivocadas”.

Para Vacaflores, la actual coyuntura política y social que vive el país, donde desde 2006 “la mayoría decidió hablar”, hace a la democracia más fuerte.

“Nunca el país ha vivido un régimen democrático como ahora, donde las mayorías del país participan activamente y con criterios propios y contradictorios, lo que genera mucha polémica en el país”, dijo.

“Es un ejercicio de la democracia, es decir, la posibilidad de hablar, de representarse, de hacerse visibles en los derechos civiles, políticos, sociales y económicos”, dijo.

“La democracia no sólo es hablar (libertad de expresión), es salud, educación, trabajo, tierra para los que no la tienen y distribución equitativa de las riquezas”, dijo.

ACTORES POLÍTICOS


En su criterio, Bolivia vive un proceso democrático de mayor profundidad. “Por eso la participación y la movilización de los sectores sociales  asusta a los conservadores”. En cuanto a la postura que adoptaron los empresarios de medios y algunos sectores de periodistas, afirmó que éstos asumieron una posición política desde el principio. “Ellos no querían llegar a consenso, (sobre la ley antirracismo), querían llegar hasta donde exactamente han llegado, a poner en cuestionamiento al Gobierno, a mostrar que es autoritario, dictatorial y que no escucha a los sectores”, manifestó.

La representante de la Red Contra el Racismo, Claudia Espinoza,  por su lado, consideró que las manifestaciones y protestas contra la ley antirracista son una fiel demostración de que en Bolivia existe la más amplia libertad de expresión y vigencia del estado de derecho.

Por su lado, Aliaga dijo que “hay gente” que tergiversa y busca convencer que la libertad de expresión y la democracia han muerto.

“La prensa nunca va a morir, si se maneja responsablemente; por lo tanto, decir que la democracia y la libertad de expresión ya han muerto es una afirmación equivocada”, afirmó Aliaga.

Analista De Sousa: Democracia sin fin

“Nuestra propuesta es que hay que repolitizar y radicalizar los derechos humanos y la democracia. Lo que queremos proponer es reinventar la tensión entre democracia y capitalismo, para que alguna vez el objetivo de esta democracia sea hacer que el mundo sea cada vez menos confortable para el capitalismo, que un día podamos tener una alternativa. Si el socialismo tuviera hoy en día una definición sería, a mi juicio, democracia sin fin”, sostuvo el sociólogo Boaventura de Sousa Santos en su artículo Globalización y Democracia, difundido en el sitio web democraciaglobal.org.

“Hoy en la teoría política hay muchas ideas sobre alternativas democráticas, pero todavía necesitamos no sólo alternativas, sino un pensamiento alternativo de alternativas. Este tema de la democracia es uno de los más exigentes para los pueblos del Foro Social Mundial porque la democracia es el único régimen político legítimo hoy en día.

La globalización neoliberal ha decidido que la democracia sea ahora una de las condicionalidades del Banco Mundial y del FMI. Aquí hay un problema porque la globalización neoliberal dice que no hay alternativa a la democracia, pero nosotros buscamos una alternativa a la globalización neoliberal”, sostuvo el analista en una disertación en Lima el año 2000.


Red antirracista: Los medios recurren a exagerar frases

La responsable de comunicación del Centro de Promoción de la Mujer Gregoria Apaza, Claudia Espinoza, quien es activista de derechos humanos, considera que la prensa goza del pleno ejercicio de la democracia en el país.

Espinoza, que integra la Red Contra el Racismo, afirmó que las marchas y huelgas de hambre que protagonizan algunos sectores de los propietarios y gremios de la prensa contra dos artículos de la ley antirracismo confirman ese hecho.

“Poder expresarse en disidencia a una ley es un derecho que asiste la Constitución Política del Estado (CPE), por tanto estos sectores han ejercido plenamente esos derechos”, sostuvo.

En ese sentido, aseguró que esas manifestaciones son la plena demostración de que en Bolivia no se restringe la libertad de expresión y “mucho menos que la democracia esté en riesgo”.

Para Espinoza, la pluralidad de criterios distintos –como los expresados sobre la interpretación de los artículos 16 y 23 de la Ley contra el Racismo y Toda Forma de Discriminación– “fortalecen el sistema democrático”.

“Esto hace que todos y todas tengamos, como individuos y colectividades, el legítimo derecho a expresarnos libremente”, insistió.

En su criterio, este hecho –es decir, la vigencia de la libertad de expresión– permitió que algunos medios impresos y televisivos emitan algunos mensajes incluso “exagerados, extrapolando (frases) como ‘la prensa está de duelo’ o ‘la libertad de expresión ha muerto’”.


Origen jurídico del planteamiento de la libertad de expresión 

El planteamiento de la libertad de expresión tuvo su origen jurídico en la Declaración de la Independencia de las colonias norteamericanas, 1776, que tuvo como antecedente los Bills of Rigths (declaración de derechos) de las diferentes colonias que plantearon la tolerancia entre personas e ideas religiosas como necesidad prioritaria para la diversidad religiosa existente, producto de las migraciones.

Tras la toma de la Bastilla, la Asamblea Constituyente hizo abolir las potestades feudales y publicó la Declaración, fundamento legal del nuevo régimen que consagraba la libertad como derecho.

El artículo 11 de ese documento dice:  “Nadie debe ser molestado por sus opiniones, aun religiosas, con tal de que su manifestación no perturbe el orden público establecido por la ley”.

El artículo 12  indica que  “la libre expresión de los pensamientos y de las opiniones es uno de los derechos más apreciados por el hombre; todo ciudadano puede, en consecuencia, hablar, escribir e imprimir libremente salvo responsabilidad por el abuso de esta libertad en los casos determinados por la ley”.

Fuente: KNAUTH, Lothar. Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano en la Formación del Mundo Moderno: Antología. México Cempae. En: FREGOSO PERALTA, Gilberto. Comunicación y Sociedad. México, Departamento de Estudios de la Comunicación Social DECS, Universidad de Guadalajara, 1996. Pág. 222.

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